dasgast Una corona para tu entierro (James Hadley Chase)

El periodista Nick Mason es el elegido para presenciar la ejecución de Vessi y escuchar sus últimas palabras, en que afirma ser inocente del crimen por el que se le ejecuta. Además, recibe dinero de una mujer que le encarga por teléfono que investigue el caso.

Escrita en primera persona, lo mejor de la novela es el comienzo, la escena previa a la ejecución, cuando Vessi habla con Mason (“Se equivocaron de hombre. Yo no lo hice. Investigue, Mason. Lu Spencer es el hombre”), y cuando revela las llamadas de una mujer desconocida que le paga para investigar el caso.

Mason acude a Ackie, otro periodista (quizá el mejor personaje de la novela), y se entera de algunos detalles sobre el tal Spencer, como que era el socio del asesinado Larry Richmond y su sucesor al frente de la empresa “Mackenzie Fabrics Corporation”

El resto es visitar sospechosos. Va a ver a Spencer y conoce a su secretaria, Mardi Jacson, de la que se enamora a primera vista (la belleza lo es todo), considerándola una chica para casarse, al contrario que Blondie, la prostitula que fuera amante de Vessi, una mujer bella, dura y materialista.

La novela avanza de forma un tanto confusa y errática, Mason se enfrenta a matones que le golpean, robos de dinero, peleas con Blondie e incluso la desaparición de Mardi cuando ya estaba dispuesto a abandonar el caso.

Convertido en un caballero de brillante armadura el periodista inicia la búsqueda de su amada, temiendo por su vida tras ser avisado por su contratadora después de rechazar seguir con el caso.

Aparece un millonario que sólo sirve para que Mason se entere de que la misteriosa dama del teléfono está en su casa pero pierde la oportunidad de verla. Ella le telefonea y le da una dirección sugiriendo que encontrará a Mardi pero sólo es un capítulo larguísimo que culmina con la salvación de Blondie.

Finalemente es la propia Mardi quien aparece solicitando su ayuda. El amor nace entre ellos, Nick la ama porque es bella y llevársela a la cama no es lo primero que piensa al verla (es lo segundo), y ella le ama porque él la ama.

Se casan e inician la luna de miel en la mansión del millonario agradecido hasta que Mason debe salir y a la vuelta Mardi no está….

Realmente no pasan muchas cosas, hay un par de capítulos llenos de equívocos en que buscando a Mardi, Mason encuentra a Blondie, la segunda en circunstancias aún menos agradables que la primera, siendo ayudado por Ackie a resolver la situación en el que quizá podría ser el mejor capítulo de la novela si no se alargase demasiado, como si el autor no supiera medir la tensión a que somete al lector.

Sin embargo, peor que alargar una novela que pese a tener unas doscientas páginas se hace eterna, o la falta de investigación en sí misma que tanto se llevaba en la época, sino la previsibilidad de lo que sucede. Quizá no era así cuando se escribió, 1960, pero ahora hemos leído demasiadas historias similares a esta, algunas de ellas mucho mejores.

En cuanto se leen tres o cuatro capítulos se sabe todo lo que va a pasar. Lo sabe cualquiera menos el protagonista, por lo que parece, porque hasta casi el final, cuando le explican la situación con todas las palabras, ignora lo que cualquiera ha adivinado por las pistas que da el autor en su boca, e incluso algún capítulo antes de que lo insinúe.

Comienzo prometedor, desarrollo aburrido, repetitivo, resolución previsible, una novela decepcionante, seguro que el mismo Chase tiene otras mejores (“El secuestro de Miss Blandish”, por ejemplo)

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